En la mañana de hoy nos comunicábamos con Mercedes Giordanengo, de la localidad de Morrinson quien nos contó una historia conmovedora.

Hace 36 años atrás estudiaba en la escuela en la escuela General San Martín de la localidad de Ballesteros. Por aquellos años se estaba desarrollando la guerra de Malvinas, y desde la escuela se realizó un proyecto que consistía en escribir una carta a los soldados. La misma iba dentro de envoltorios de chocolates. Su carta llegó a destino y fue respondida por el soldado Nicolás Díaz del R-18, quien agradeció a Mercedes por el contenido de su carta.

Por muchos años y en la actualidad ella junto a su familia están tratando de ubicar a este soldado para conocer si vive o falleció, hasta ahora no encontraron resultados positivos.

Mercedes siente que la historia de su vida aun está inconclusa ya que su deseo es encontrar al soldado Nicolás Díaz. Al ser consultada si pretendía donar la carta a algún museo ella respondió que no la va a donar y la guardará para si misma.

En la actualidad es empleada administrativa en el cable en la localidad de Morrinson, madre de una hija de 22 años quien también la ayuda en la búsqueda.

A través de todos los medios posibles desea dar a conocer su historia para ver si de esta manera puede tener información del soldado Nicolás Díaz que aquel 14 de Junio de 1982 respondió a la carta que ella le había enviado.

 

Aquí adjuntamos la respuesta que el soldado Nicolás Díaz envió a Mercedes Giordanengo:

“Señorita Mercedes, mi querida amiga; espero que al recibir estas letras te encuentres bien, que esos son mis deseos. Yo estoy bien. Por el momento te envío estas letras para contestar tu carta y contarte algo de lo que pasó acá. Estamos en el R-18 de Comodoro Rivadavia. El grupo que formo es de 14 soldados. Son todos cordobeses y tienen ganas de defender nuestra patria. Porque el día de mañana puede haber paz y los argentinos pueden estar tranquilos»

“Te cuento algo de lo que pasó el 25 de mayo. Me mandaron con un grupo de soldados a Puerto Argentino a descargar municiones. Estuvimos hasta el 29 y pasé un mal momento, porque un grupo de tropa enemiga trató de destruir el armado de una trinchera. Pero los pudimos superar tomándolos prisioneros. Lo único, que tuve que ver caer a dos de mis compañeros y a mi jefe de grupo. Tuve que tomar el grupo a mi cargo y enfrentar el problema. Fui al frente y casi caigo yo también. Tuve una simple herida en el cuerpo pero gracias a Dios ya estoy bien”.

“Tengo 18 días de reposo en el Hospital Militar y estoy orgulloso de poder defender algo nuestro, que el día de mañana será de los argentinos. Espero recuperarme lo más rápido posible para poder volver a ese pedazo de tierra llamado Malvinas Argentinas y seguir defendiéndola hasta perder la vida. Viva la patria y muchas gracias por tu carta, que me da más ganas de seguir adelante. Chau hasta pronto. Díaz Nicolás”.
La carta estaba fechada el 14 de junio de 1982; mágicamente en el día en que se terminaba la guerra. Pero a eso, este joven convaleciente no lo podía saber. A renglón seguido de su firma, agregaba esta posdata: “Si tienes tu padre vivo, le dices que pase un feliz día de parte de un soldado argentino».

Te invitamos a escuchar los detalles de la nota en el siguiente audio: